¿Que es el vegetarismo ?
Una dieta correcta es fundamental para mantener una buena salud y un desarrollo mental. El Yoga clasifica tres tipos de alimentos según sus cualidades. Estas cualidades corresponden a tres Gunas: Sáttvico, Rajásico y Tamásico.
La comida Tamásica, como carne, pescado, huevos, alcohol, conservas y la comida recalentada y pasada, nos aletarga e inactiva. Los alimentos Rajasic, que están excesivamente condimentados o especiados, nos provocan inquietud y agresividad. Las cualidades Rajásicas aparecen también con el consumo excesivo de chocolate o café. La comida Sáttvica, sin embargo, proporciona un equilibrio y un sentido armonioso de bienestar en el cuerpo y la mente. La comida Sáttvica se encuentra en una dieta lacto-vegetariana integral que está compuesta por cereales, verduras, legumbres, fruta, nueces, semillas, leche y productos lácteos. La comida vegetariana desintoxica, limpia y purifica el cuerpo y aumenta nuestra resistencia ante la enfermedad.
Los Yoguis son vegetarianos por varias razones. Además del aspecto saludable, la principal razón es el hecho de que todos los seres vivos son hijos de Dios; esto incluye a los animales. Dios es el creador de todos nosotros. La luz de Dios vive como alma en los animales igual que en los seres humanos.
VISVA PRANI MERI ATMA HAI
Todos los seres vivos son mi Ser
Todos los seres quieren ser felices y evitar el sufrimiento. Los animales experimentan miedo y dolor igual que los humanos. Quieren ser felices como nosotros, y también temen la muerte igual que nosotros. En la conciencia de la unidad de todos los seres vivos, el Yoga rechaza sacrificar y comer animales.
Hay un proverbio que dice: "Eres lo que comes". La sociedad y la nutrición son los dos factores principales que determinan el tipo de cualidades que desarrolla un humano. Una dieta incorrecta no sólo provoca enfermedad física sino también confusión mental. Destruye la energía Pránica y crea agresión, depresión y miedo. Nos aferramos a la vida con cada fibra de nuestro ser y consideramos la libertad y la felicidad como objetivos finales de la existencia. Todo animal y todo ser vivo también quiere ser libre y feliz.
Todas las criaturas, pájaros, perros, gatos, caballos y vacas, sienten intuitiva- mente el peligro inminente de un desastre natural. Del mismo modo, los animales anticipan instintivamente su propia muerte. Unos días antes de llevar el ganado al matadero, los animales están asustados e inquietos. El miedo a la muerte invade todo su cuerpo y sus glándulas endocrinas segregan grandes cantidades de hormonas. Estas hormonas se depositan en los tejidos del animal. No podemos ver estas finas sustancias almacenadas en la carne de un cuerpo muerto, pero inevitablemente ingerimos el miedo a la muerte que siente el animal siempre que consumimos su carne. Además, también tomamos el Prana del animal; es decir, sus cualidades y la naturaleza de su conciencia. Esto frena muchísimo nuestro desarrollo espiritual. La agresión y el miedo en la conciencia del animal penetra profundamente en nuestra mente subconsciente y aparece de nuevo en nuestra conciencia en el momento de nuestra propia muerte.
También, durante la meditación y en la oración, este miedo emerge siempre que intentamos profundizar en nosotros mismos. Debido a este inexplicable miedo hay mucha gente que siente aversión o miedo hacia la religión y la meditación.
No obstante, en algún momento, tendremos que experimentar este miedo inconsciente. Tanto si nos purificamos conscientemente mediante meditación, oración y buenos actos o si experimentamos miedo en el momento de nuestra muerte. En ese momento, no podremos hacer nada al respecto. Nuestro destino se cumple según la ley del Karma. Se puede comparar a la situación en la que se encuentra un escalador cuando se le rompe la cuerda que lo sujeta en la pared de la montaña y cae hundiéndose en las profundidades. Entonces, su propia voluntad no tiene poder, ni influencia en la consecuencia: Cae tanto si quiere como sino.
Los Sabios y Yoguis no sólo prestan atención a lo que comen, sino también miran de dónde procede ese alimento. ¿Ha sido robado a otras personas o adquirido injustamente? Estas circunstancias también producen vibraciones negativas en los que la consumen y crea trastornos internos.
Una vez, Guru Nanak llegó a un pueblo donde fue recibido por un hombre de negocios y un granjero; ambos le invitaron a compartir su comida. El empresario hizo una rica bandeja llena de exquisitos manjares. El granjero, sin embargo, ofreció una simple comida a base de pan, cebolla y olivas. Guru Nanak tomó el plato que le ofreció el granjero y comió el pan. El empresario estaba profundamente dolido y le preguntó por qué había rechazado su comida. Guru Nanak dijo: "Esta comida contiene sangre; sin embargo, en la comida del granjero hay leche. 'Y; como ya sabes, no como sangre". El empresario estaba completamente indignado y aseguró a Guru Nanak que la comida que le había traído era comida vegetariana pura y que su familia también seguía estrictamente ese principio. Entonces, con una mano, Guru Nanak tomó un trozo de pan del plato del granjero y con la otra, otro pedazo del plato del empresario. Apretó ambos trozos firmemente. Del pan del empresario goteó sangre, mientras que el pan del granjero chorreaba leche. Guru Nanak se dirigió al empresario y le dijo: "Has adquirido tu riqueza mediante el fraude y la explotación, mientras que él ha ganado su dinero con un trabajo duro y honesto". Hay una relación entre el cocinero y la comida. Por tanto debemos cocinar con amor y preparar la comida con pensamientos positivos.
A diferencia de los animales, nosotros los humanos tenemos libre voluntad de escoger el sendero mediante Buddhi (intelecto) y Viveka (discernimiento). Por esta razón, debemos prestar la debida atención a una correcta alimentación y mantener las buenas compañías. Esto influye nuestro humor y la naturaleza de nuestras cualidades mucho más de lo que podemos imaginar. La manera de pensar y de actuar está relacionada directamente con la calidad del alimento que tomamos y con la compañía que tenemos. Esto también impacta en nuestro Karma. Amamos y mimamos a nuestros animales domésticos: gatos, perros, cobayas, hámsteres, etc. Pero, al mismo tiempo, consumimos pollo asado, filetes de pescado y chuletas de vaca o cerdo. Mucha gente no ha considerado nunca el hecho de que estos seres vivos son torturados y sacrificados simplemente para satisfacer el placer de su paladar. Las personas que se han Realizado en Dios dicen: "Si no eres capaz de dar vida, tampoco tienes el derecho de quitarla". Todo ser vivo, humano o animal, que es sacrificado violentamente antes de vivir su tiempo predestinado, tendrá que hacer posiblemente un largo rodeo por el plano astral antes de conseguir una encarnación para cumplir su destino. Por eso, las personas causantes de la muerte de otros seres vivos, o que destruyen sus propias vidas (suicidio), provocan un Karma muy pesado.
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La carne es comida muerta. Comer algo muerto también crea muerte en el interior. Sin embargo, la comida vegetariana, nos da vitalidad, salud y desarrollo espiritual. Por ello, desde el punto de vista de la salud, así como espiritual y éticamente, consumir carne es la peor manera de alimentarse. Cada persona que se lo piense un poco más profundamente comprenderá y percibirá los sentimientos de los otros seres vivos.
La "producción" de carne no sólo es una crueldad hacia los animales, sino también una tremenda pérdida de alimento. Para obtener un kilogramo de carne se necesitan entre siete y quince kilogramos de cereales y legumbres. La mayor parte del grano producido por los granjeros no es para consumo humano, sino pienso para los animales. Otro dato estadístico importante es que el 90% de proteínas y el 99% de carbohidratos presentes en los cereales y legumbres se pierden cuando los humanos lo consumimos en forma de carne "producida". |
Los criaderos de ganado contaminan en extremo el medio ambiente. Para producir un kilogramo de trigo se requieren sesenta litros de agua; mientras que, para producir un kilogramo de carne, se precisan entre 2.500-6.000 litros. Luego, ésta se mezcla con residuos pesticidas depositándose en el suelo como abono líquido, alcanzando más tarde los niveles subterráneos de agua potable. Los ecologistas han calculado que la producción de carne contamina diez veces más que las basuras domésticas y tres veces más que la industria. Para producir una sola hamburguesa, se precisa la reconversión de cinco metros cuadrados de bosque en tierra de pasto o cultivable. El bosque es uno de los recursos humanos más valiosos. La suma de tierra requerida para alimentar un sólo consumidor de carne puede alimentar a veinte vegetarianos.
Abandonar el consumo de carne no es sólo una cuestión de ética, sino también una cuestión de supervivencia en este planeta. El hambre en muchas partes del mundo, los problemas de agua, la destrucción mundial de recursos valiosos, la erosión del suelo y las catástrofes naturales son problemas influidos directamente por nuestro comportamiento nutricional. Debemos ser muy conscientes de lo delicado y único que es el equilibrio de la vida en este planeta. Tenemos que darnos cuenta de que, más allá de la indiferencia, la codicia, la conveniencia y la ignorancia, los humanos estamos en proceso de destruir este delicado equilibrio. El escritor y humanista León Tolstoy lo expresó muy acertadamente: "¡mientras existan mataderos, existirán también campos de batalla!" ¿Cómo podemos tener paz y felicidad en el mundo si torturamos y matamos a nuestros "pequeños hermanos" más de un millón de veces?
Como humanos, nuestro Drama (Deber) es ayudar, proteger y auxiliar, no explotar y destruir. El principio más elevado de un humano viene resumido en una sola frase:
AHIMSA PARAMO DHARMA
La No violencia es el deber Supremo
No hay pecado mayor que matar o dañar. Si no somos solidarios ante el dolor que sufre un animal antes de ser sacrificado, o cerramos los ojos ante este sufrimiento, entonces no hay que asombrarse si los humanos sufrimos guerras terribles, destrucción del medio ambiente y otros desastres y catástrofes naturales.

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